MEDIO AMBIENTE
PANORAMA GENERAL
Los Ángeles está en la primera línea de la crisis climática. Las consecuencias de un clima cada vez más propenso a incendios, el aumento del calor, la sequía y los crecientes niveles de contaminación ya se sienten de forma muy real. Nuestro distrito, afectado por temporadas secas y por eventos ocasionales de vientos de Santa Ana, enfrenta vegetación reseca y bajos niveles de humedad que pueden acelerar los incendios. Además, nuestra geografía, rodeada por las montañas de Santa Mónica y cañones costeros, puede dificultar el acceso a zonas urbanas para labores de mantenimiento y respuesta de emergencia.
La combinación de nuestro clima, nuestra geografía y nuestras decisiones sobre el uso de suelo pone vidas en riesgo, y quienes más sufren son las personas inquilinas de bajos ingresos, las personas mayores, niñas y niños, y las comunidades de primera línea. Hay familias sofocándose en departamentos inseguros, personas usuarias del transporte público esperando bajo el sol sin sombra, y sitios peligrosos de combustibles fósiles amenazando nuestra salud y seguridad.
La gente de Los Ángeles merece algo mejor. Necesitamos sombra, espacios frescos y viviendas seguras. Necesitamos aire limpio, energía libre de carbono y protecciones que pongan a la gente por encima de las empresas contaminantes. Necesitamos buenos empleos verdes, humedales, arroyos y montañas sanas, y sistemas de agua preparados para resistir el futuro. Hoy más que nunca, es urgente construir un Los Ángeles que responda a las necesidades del presente y esté preparado para lo que viene.
INVERTIR EN INFRAESTRUCTURA RESILIENTE FRENTE AL CAMBIO CLIMÁTICO
Las investigaciones posteriores a los incendios de Palisades y Altadena en 2025 muestran que hoy el clima de Los Ángeles es 1.3 grados Celsius más cálido que en tiempos preindustriales, y que hacia finales de siglo las temperaturas máximas promedio en la ciudad podrían aumentar entre 2.8 y 4.4 grados Celsius más. Además, también aumentará el número de días de calor extremo y se alargará la temporada seca. Este aumento de temperatura tendrá efectos desproporcionados sobre el riesgo de incendios forestales, la demanda de energía y la salud pública. Por eso es fundamental impulsar respaldadas por la ciencia que nos ayuden a anticiparnos a las condiciones que ya vienen.
Ampliar sombra y refugio en paradas de transporte público
Muchas paradas de transporte con alta afluencia no tienen protección suficiente, mientras contratos anticuados y trabas en permisos retrasan el avance. Voy a impulsar diseños sensibles al clima que maximicen sombra, seguridad y resiliencia. Si tratamos los refugios en paradas como infraestructura esencial de salud pública, la ciudad puede ampliar rápidamente soluciones eficaces y de bajo costo para garantizar comodidad y equidad para todas las personas usuarias.
Ampliar y dar mantenimiento al arbolado urbano
Voy a impulsar cuidado durante todo el año y mantenimiento regenerativo para los árboles que ya existen, al mismo tiempo que promovemos la plantación estratégica de especies de gran copa, resistentes a la sequía y adecuadas para nuestro clima. Cerrar la brecha de acceso a sombra puede reducir hasta en un 66% las visitas a salas de emergencia durante olas de calor, disminuir el riesgo de muertes en comunidades vulnerables y hacer nuestros vecindarios más frescos, más saludables y más habitables.
Ampliar centros de enfriamiento
Para proteger a residentes, especialmente personas mayores, niñas y niños, vecinas y vecinos sin hogar y quienes trabajan al aire libre, voy a ampliar el número y la distribución de centros de enfriamiento, extender sus horarios, incluyendo operación de 24 horas durante olas de calor, asegurar que estén cerca del transporte público y ofrecer divulgación multilingüe.
Garantizar el enfriamiento como un derecho de las personas inquilinas
Voy a exigir que propietarios mantengan temperaturas interiores seguras, brindar apoyo económico para mejoras eficientes en edificios e impulsar protecciones a nivel estatal para que ninguna persona inquilina quede desprotegida durante olas de calor. El calor extremo pone en grave riesgo a quienes rentan, especialmente a familias de bajos ingresos que viven en edificios viejos, y sin embargo hoy los propietarios no están obligados a proporcionar sistemas de enfriamiento. Más de la mitad de las personas inquilinas reporta calor interior inseguro, y el 22% no tiene aire acondicionado.
GARANTIZAR ACCESO A ENERGÍA LIMPIA, CONFIABLE Y ASEQUIBLE PARA TODAS Y TODOS
Con la crisis climática elevando las temperaturas, la demanda residencial de electricidad en Los Ángeles podría aumentar entre 41% y 87% para 2060. Al mismo tiempo, los impactos del clima no solo elevan la demanda de energía, también reducen el rendimiento de nuestra infraestructura eléctrica. Por ejemplo, las turbinas pueden volverse hasta un 25% menos eficientes con temperaturas altas. Como resultado, las empresas de servicios recurren más a la generación con combustibles fósiles, lo que aumenta aún más la contaminación del aire y las emisiones de carbono. No queremos una red que dependa de combustibles fósiles y nos encierre en un ciclo donde una mayor demanda energética se responda con más quema de combustibles contaminantes. Por eso es esencial invertir en infraestructura limpia y reemplazar sistemas que queman combustibles fósiles directamente, como carros de gasolina, estufas de gas o calentadores de agua de gas, por sistemas eléctricos como vehículos eléctricos, estufas de inducción y bombas de calor, asegurando además que esa electrificación se alimente con fuentes limpias como solar, eólica, hidroeléctrica, geotérmica y almacenamiento en baterías. En el distrito 11 hay pasos concretos que podemos dar para alejarnos de la infraestructura fósil y fortalecer estándares de electrificación.
Cerrar la innecesaria y peligrosa instalación de almacenamiento de gas en Playa del Rey
Voy a renovar la exigencia del Concejo Municipal para que el estado realice un estudio de viabilidad y establezca un calendario firme de cierre para uno de los sitios de almacenamiento de gas de más alto riesgo en California. Con más de medio millón de residentes, escuelas, negocios e incluso LAX dentro de un radio de cinco millas, el distrito 11 merece acción para proteger la salud y la seguridad de la comunidad frente a esta instalación vieja, peligrosa e innecesaria.
Reevaluar el proyecto de modernización de Scattergood
Voy a presionar a LADWP para que reevalúe su plan de gastar 800 millones de dólares en modernizaciones basadas en combustión en Scattergood. Aunque se presenta como una mejora, este tipo de reacondicionamiento permitiría que la planta siga operando con tecnología basada en combustión, prolongando la contaminación y elevando costos para quienes pagan tarifas. Ese riesgo aumentará todavía más con los recientes recortes federales. Además, el borrador del informe de impacto ambiental para el proyecto fue insuficiente, porque no evaluó a fondo alternativas más limpias y rentables, y dejó claro que el proyecto no cumple con los principios de equidad establecidos por organizaciones de justicia ambiental.
Distancias de protección frente a pozos de petróleo y gas
Voy a apoyar los esfuerzos para avanzar una ordenanza de eliminación gradual del petróleo, establecer distancias de protección fuertes para resguardar hogares, escuelas y hospitales, y asegurar una eliminación oportuna de pozos existentes. Voy a priorizar la remediación de sitios y una transición justa que apoye a trabajadores y comunidades de primera línea, garantizando que la salud, el clima y la equidad estén por encima de las ganancias de la industria fósil.
Ley Climate Superfund para que los contaminadores paguen
Voy a apoyar la aprobación de la Polluters Pay Climate Superfund Act para hacer responsables financieramente a las grandes petroleras por el costo creciente de los desastres climáticos. Al cobrar cuotas a las corporaciones más responsables de las emisiones históricas, esta política ayudaría a financiar recuperación tras incendios, centros de resiliencia y protecciones comunitarias, asegurando que vecindarios como Pacific Palisades y Altadena no carguen solos con el peso de reconstrucción, prevención de incendios y adaptación climática.
Defender la meta de LA100 de energía libre de carbono para 2035
Lograr energía 100% libre de carbono para 2035 significa invertir en soluciones comprobadas, ampliar baterías y almacenamiento de larga duración, modernizar la transmisión y expandir recursos energéticos distribuidos como paneles solares en techos, respuesta a la demanda y plantas virtuales de energía. Junto con eficiencia energética y electrificación de edificios y transporte, estas estrategias fortalecen la confiabilidad de la red, reducen costos, limpian el aire y aseguran que LA100 traiga equidad y resiliencia.
Incentivar estándares de electrificación
Voy a incentivar la electrificación en nuevas construcciones, especialmente en zonas de alto riesgo de incendio como Pacific Palisades, donde construir con electrificación sería más seguro, más saludable, más asequible y más rápido. Alejarnos de estufas y aparatos de gas reduce la contaminación del aire dentro del hogar, mejora la salud respiratoria y disminuye riesgos de incendio y seguridad.
Hacer que la energía sea asequible para todas las familias
Necesitamos soluciones que pongan a las familias primero, manteniendo tarifas estables, protegiendo a hogares de bajos ingresos y asegurando que nadie tenga que escoger entre pagar la luz o cubrir necesidades básicas. Al ampliar programas de reembolsos para la instalación de aparatos eléctricos, Los Ángeles puede ofrecer energía confiable, libre de carbono y al alcance de todas y todos.
IMPULSAR LA FORMACIÓN DE UNA FUERZA LABORAL VERDE
A medida que avanzamos hacia soluciones más limpias para nuestras necesidades energéticas, debemos asegurarnos de no dejar atrás a las personas trabajadoras. Trabajadores, sindicatos y líderes de política pública están impulsando una “transición justa”, en la que quienes hoy dependen de la industria fósil reciban apoyo para navegar el cambio en el mercado laboral y acceder a nuevos empleos. Afortunadamente, trasladar a trabajadores de combustibles fósiles hacia empleos verdes sí es posible. La investigación muestra que la mayoría ya tiene habilidades que pueden transferirse eficazmente a trabajos verdes. De hecho, sus habilidades encajan mejor con ocupaciones verdes que con muchas otras industrias existentes. Esto nos da una oportunidad real para modelar programas exitosos de desarrollo laboral y reforzarlos con legislación sólida, de manera que podamos construir una estrategia integral y coordinada que beneficie a todas y todos.
Asegurar empleos estables para trabajadores de combustibles fósiles
Mi enfoque conectará a comunidades de primera línea y a trabajadores de la industria fósil con empleos en energía renovable, infraestructura sostenible y proyectos ambientales. Basándome en las recomendaciones de la Climate Emergency Mobilization Commission, esto implicará incorporar requisitos de contratación local, garantizar salarios prevalecientes y beneficios completos, y trabajar con community colleges, escuelas vocacionales y organizaciones laborales para ofrecer capacitación, recapacitación y programas de aprendizaje práctico. Para más información, consulta nuestra plataforma de Una economía para todas y todos.
Promover liderazgo ambiental comunitario
Voy a apoyar pasantías pagadas, programas de voluntariado y alianzas educativas que permitan tanto a jóvenes como a personas adultas participar en el cuidado activo del entorno y en el aprendizaje ecológico. Desde Ballona Wetlands hasta las montañas de Santa Mónica y Ballona Creek, estas iniciativas fortalecen el vínculo con la comunidad, el liderazgo ambiental y el acceso equitativo a la naturaleza en Los Ángeles.
CUIDAR EL TERRITORIO, PROTEGER LOS ECOSISTEMAS Y GARANTIZAR ACCESO PÚBLICO A ÁREAS VERDES
Los Ángeles tiene una de las proporciones más pequeñas de áreas verdes entre las grandes ciudades del país, una desigualdad que se relaciona con peor salud física y mental, menor esperanza de vida y lazos comunitarios más débiles, entre otros problemas. Además, las áreas verdes también funcionan como infraestructura climática natural, enfriando vecindarios, filtrando aire y reduciendo el efecto de isla de calor. Por eso es indispensable que seamos responsables en el cuidado de los espacios verdes que sí tenemos. En lugar de repetir ciclos de desarrollo que destruyen hábitat, nuestro enfoque debe basarse en el cuidado respetuoso del territorio, lo que incluye reconocer el conocimiento y liderazgo de pueblos indígenas como el Tongva, y colaborar con redes comunitarias existentes, incluyendo LAUSD, la Arquidiócesis y organizaciones como el Westside Food Bank.
Proteger y ampliar el acceso a Ballona Wetlands
Voy a fortalecer la protección de uno de los últimos humedales que quedan en Los Ángeles, reduciendo escurrimientos contaminados, ampliando la vegetación nativa y el hábitat para la vida silvestre, garantizando consulta y consentimiento tribal significativos, y protegiendo tierras de importancia cultural. Los humedales no son solo un ecosistema importante, también son un recurso para la comunidad, con acceso público seguro y respetuoso de la fauna, programas gratuitos de excursiones para estudiantes locales y oportunidades de formación laboral verde.
Reimaginar Ballona Creek como un recurso ecológico
Voy a apoyar la transformación de Ballona Creek de un canal de concreto a un corredor más saludable, reduciendo escurrimientos contaminados, agregando vegetación nativa y respaldando proyectos comunitarios como arte, jornadas de limpieza y acceso seguro a ciclovías. Con inversión coordinada entre agencias, podemos equilibrar el control de inundaciones con agua limpia, hábitat y recreación, creando un arroyo más limpio, con más sombra, más biodiversidad y más espacio público para comunidades cercanas.
Proteger la Bahía de Santa Mónica frente a retrocesos políticos
La Bay Foundation y la Santa Monica Bay Restoration Commission, donde la actual concejal del distrito 11 tiene voto, eliminaron “cambio climático”, “justicia ambiental” y “DEI” de su borrador de plan de trabajo a pesar de que no existía ningún mandato de la EPA que lo exigiera. Esa autocensura cede ante las exigencias de Trump y debilita las protecciones comunitarias. Voy a presionar a la junta directiva para revertir esa decisión, reafirmar públicamente esos compromisos e incorporarlos en su nuevo plan estratégico.
Ampliar huertos urbanos y jardines comunitarios
Voy a proteger espacios como Ocean View Farms, con más de 500 parcelas orgánicas y un programa de composta, Emerson Avenue Community Garden, con más de 100 parcelas, huertos y programas juveniles, y The Learning Garden en Venice High School, que enseña conservación de semillas y saberes tradicionales sobre plantas. También voy a impulsar la conversión de espacios subutilizados en bibliotecas públicas en huertos comunitarios donde residentes puedan cultivar y vender verduras, frutas y hierbas. Programas similares ya existen en ciudades como Detroit y Nueva York, demostrando el potencial de la agricultura urbana para transformar comunidades y reducir la dependencia de la agricultura industrial en Los Ángeles.
Incorporar prácticas indígenas de cuidado del territorio
Voy a construir sobre modelos emergentes de cuidado indígena del territorio en California mediante acuerdos formales de coadministración con comunidades Tongva y otras tribus. Esto incluiría codirigir proyectos de restauración para que la comunidad indígena sea una verdadera socia en el diseño y conducción del trabajo, y no solo consultora, además de integrar conocimiento ecológico tradicional indígena en el manejo de tierras y agua, y compensar justamente a expertas, expertos y aliados indígenas por su liderazgo.
CONSTRUIR UN FUTURO DEL AGUA MÁS RESILIENTE
El cuidado responsable del territorio está íntimamente ligado a una estrategia de agua resiliente frente al cambio climático. Las áreas verdes, como parques, patios escolares y otros espacios públicos, no solo ofrecen recreación y comunidad, también pueden ser piezas clave de un sistema hídrico resiliente, donde aprovechemos nuestro paisaje urbano para captar, limpiar, reciclar y distribuir agua de manera equitativa.
Impulsar la captura de agua de tormenta como fuente local
Al ampliar infraestructura basada en la naturaleza, como bioswales, jardines de lluvia, pavimento permeable y patios escolares verdes, y fortalecer el programa de reembolsos de la ciudad para captación de agua de tormenta para incluir entradas vehiculares permeables y otras mejoras, voy a ayudar a preparar a la ciudad para un clima cambiante mientras reducimos escurrimientos contaminados, recargamos mantos acuíferos y convertimos miles de millones de galones de agua perdida en un recurso local resiliente. Ante el riesgo de sequías extremas, es indispensable que Los Ángeles trate el agua de lluvia no como desecho, sino como un recurso.
Asegurar que Measure W traiga equidad, beneficios múltiples y rendición de cuentas
Voy a fortalecer el programa Safe Clean Water, Measure W, priorizando proyectos de beneficios múltiples que capten y limpien agua de tormenta al mismo tiempo que ofrecen sombra, parques, enfriamiento y beneficios para la salud comunitaria, con financiamiento y diseño centrados en comunidades desfavorecidas. También voy a asegurar que los recursos se usen de manera efectiva mediante supervisión sólida, métricas claras de desempeño y participación comunitaria que permita a residentes y organizaciones de base dar forma a proyectos resilientes para sus vecindarios.
Fortalecer la confiabilidad y avanzar el reciclaje de agua en Hyperion
Voy a impulsar que nuestra dirigencia invierta en sistemas de tratamiento resilientes, mejore alertas en tiempo real y destine cualquier multa a proyectos ambientales suplementarios que beneficien a comunidades y ecosistemas. Al mismo tiempo, voy a acelerar la iniciativa Pure Water LA para reciclar el 100% de las aguas residuales para 2035, con equidad y transparencia al centro, para convertir a Hyperion en una pieza fundamental del futuro hídrico resiliente de nuestra ciudad.