TRANSPORTE

PANORAMA GENERAL

Hoy en día, la gente está más desconectada y más sola que en muchas décadas. Aquí en Los Ángeles, el diseño de nuestra ciudad ha contribuido a ese aislamiento. Vecindarios extendidos, con pocas maneras de moverse sin carro, afectan nuestras relaciones, nuestro sentido de comunidad y la forma en que participamos en la vida cívica. La unidad más pequeña de la vida cívica es la vecina o el vecino, pero el diseño de nuestras banquetas, nuestras calles y nuestros espacios públicos determina con qué vecinas y vecinos realmente nos encontramos, y cómo podemos convivir con ellas y ellos. Si queremos comunidades más fuertes, tenemos que construir infraestructura que de verdad acerque a la gente.

Hoy estamos muy lejos de esa realidad. Nuestra red de transporte está desordenada y desconectada. Demasiadas de nuestras calles principales funcionan como autopistas, diseñadas para que los carros crucen rápido por los vecindarios. Hay 50,000 solicitudes de reparación de banquetas acumuladas en el sistema 311. Las rampas de acceso pueden tardar más de una década en construirse, muchas veces con poco o nada de financiamiento dedicado. Nuestras calles están llenas de baches y no hay suficientes cruces peatonales para que nuestras niñas y niños crucen la calle con seguridad. Quienes andan en bicicleta y quienes se mueven de distintas maneras por el Westside batallan para trasladarse de forma segura. Y en promedio, casi todos los días alguien pierde la vida en un accidente de tránsito en la vía pública de la Ciudad de Los Ángeles. Estas condiciones no son casualidad, son el resultado directo de malas decisiones de política pública.

Pero podemos elegir algo distinto. Nuestra ciudad se construye desde la calle. La manera en que funcionan nuestras calles marca el rumbo de todo lo demás que se desarrolla después. Cuando nuestras calles están bien diseñadas, el resto de la ciudad también puede planearse mejor.

Podemos construir un Los Ángeles donde nuestras calles sirvan a todas y todos, no solo a quienes tienen carro. Venice Boulevard y Manchester Boulevard pueden reimaginarse como grandes calles para la comunidad, no como corredores para pasar a toda velocidad, sino como lugares para reunirse. Espacios como Windward Plaza pueden activarse como centros de cultura, comunidad y creatividad. Un enfoque que ponga primero al transporte público y dé prioridad a peatones nos ayudará a construir un distrito y una ciudad más conectados. Y cuando eso se combina con vivienda orientada al transporte público, también nos ayuda a cumplir nuestras metas climáticas y a fomentar comunidades más participativas y conectadas.

Como concejal, arreglar nuestras calles y mejorar nuestra red de transporte será una de mis máximas prioridades.

ASEGURAR QUE NUESTRAS CALLES SEAN CAMINABLES

Los Ángeles tiene el potencial de ser la ciudad más caminable de América del Norte. Tenemos una geografía favorable y un clima que nos permite disfrutar del aire libre casi todo el año. Quienes vivimos aquí queremos ver ese potencial hecho realidad. Podemos y debemos construir un Westside donde nuestras calles y vecindarios sean lo suficientemente seguros como para disfrutarlos al máximo.

Desafortunadamente, lo que falta es voluntad política y valentía. Más de una década después de Vision Zero, la ciudad no ha logrado avances significativos hacia sus metas. De hecho, desde que el programa comenzó en 2015, las muertes por tránsito han aumentado. Tan solo el año pasado, casi 300 personas murieron atropelladas o en hechos viales en nuestras calles, casi una persona cada día, y por tercer año consecutivo fueron más que las personas asesinadas en homicidios. Yo me niego a aceptar las colisiones de tránsito y las muertes de peatones y ciclistas como algo inevitable. Toda lesión o muerte vial se puede prevenir, y es responsabilidad de la ciudad asegurar que las calles sean seguras para conductores, peatones y ciclistas. Esa es la promesa de Vision Zero, y hoy no la estamos cumpliendo.

El año pasado pagamos decenas de millones de dólares en reclamaciones de responsabilidad a personas que sufrieron lesiones por peligros prevenibles como banquetas rotas y baches. En lugar de priorizar infraestructura segura en el presupuesto, las y los contribuyentes terminan pagando después, no solo con dinero público, sino trágicamente con vidas humanas.

  1. Financiar por completo la reparación de banquetas y calles

    Voy a presentar una moción para instruir al City Administrative Officer a que entregue un informe sobre el costo total de poner nuestras banquetas y calles en condiciones adecuadas, la brecha actual de financiamiento y un plan claro para cerrarla. Esto incluye garantizar cumplimiento total con la ADA, reparar banquetas rotas, instalar rampas faltantes y corregir rampas mal diseñadas que hoy obligan a la gente a salir hacia intersecciones en vez de llevarla a cruces seguros. Voy a priorizar una fuente de financiamiento dedicada y de largo plazo para mejoras en banquetas y calles, y voy a luchar para que estas reparaciones sean una prioridad presupuestaria intocable y claramente identificada.

  2. Calles más lentas que salvan vidas

    Para proteger a peatones, ciclistas y a todas las personas residentes, especialmente en corredores con alto índice de lesiones, cerca de escuelas y en paradas de transporte, voy a impulsar un conjunto amplio de medidas de calmado de tráfico. Esto incluye topes colocados estratégicamente, ajustes en los tiempos de los semáforos para fomentar velocidades más seguras y mejorar oportunidades de cruce peatonal, y conectar banquetas en todos los lados de las intersecciones mediante cruces diagonales donde tenga sentido. También usaré la ley estatal AB 43 para reducir límites de velocidad en calles de la red con más lesiones y en zonas comerciales muy transitadas como Abbot Kinney, Venice Boulevard, Lincoln Boulevard y Sepulveda Boulevard, siguiendo ejemplos comprobados como el de Helsinki, Finlandia, que logró cero muertes de peatones y ciclistas al establecer velocidades de aproximadamente 30 km/h en calles residenciales y 40 km/h en arterias principales. Y voy a acompañar estos límites reducidos con cámaras automatizadas de control de velocidad consistentes con el programa piloto AB 645 para asegurar cumplimiento.

  3. Rutas seguras hacia las escuelas

    Cada niña y cada niño merece una ruta segura y activa hacia la escuela. Voy a trabajar con LAUSD para implementar programas que animen a las familias a caminar o ir en bicicleta a la escuela por lo menos un día a la semana. Esto incluirá organizar un “bike bus”, un recorrido grupal en bicicleta con horario fijo y supervisión hacia la escuela, con apoyo de guardias de cruce de LADOT o promovido en redes sociales para asegurar participación comunitaria. También voy a impulsar políticas de Safe Routes to School que conecten escuelas con banquetas protegidas, ciclovías y cruces seguros para que estudiantes y familias puedan trasladarse de manera segura, sostenible e independiente.

  4. Peatonalizar nuestras plazas

    Voy a impulsar la peatonalización de espacios como Windward Avenue para convertirlos en plazas públicas seguras y vibrantes. Voy a instruir a la ciudad para que avance con un plan de implementación por etapas basado en conceptos ya desarrollados por el Venice Neighborhood Council, incluyendo reasignar hasta dos terceras partes del espacio vial para peatones mediante la reubicación o eliminación de carriles, la eliminación de la mayor parte del estacionamiento en calle y, en última instancia, la transición a una plaza totalmente libre de carros, con acceso limitado para emergencias y entregas.

  5. Diseñadas por la gente y para la gente

    Tenemos que recuperar nuestras calles como espacios para las personas, diseñados por las personas. Voy a pedirle al Departamento de Transporte de Los Ángeles que adopte elementos de programas formales de urbanismo táctico, aplicados con éxito en otras grandes ciudades, para que a los vecindarios les sea más fácil pilotear mejoras temporales y de bajo costo como plazas emergentes, parklets, ampliaciones de banquetas, intersecciones pintadas y ciclovías rápidas de instalar. Al ofrecer guía y apoyo a residentes, podemos probar qué funciona y convertir mejoras temporales exitosas en calles permanentes y centradas en la gente. Al mismo tiempo, voy a ampliar activaciones de calle abierta, incluyendo eventos tipo mini CicLAvia, en vecindarios del CD11.

CREAR UNA RED CICLITA TOTALMENTE CONECTADA EN EL WESTSIDE

A pesar de la alta demanda de residentes que usan la bicicleta como transporte cotidiano, de ciclistas recreativos y de muchas personas que quisieran usarla pero no se sienten seguras, gran parte de la infraestructura ciclista del Westside sigue desconectada, incompleta e insegura. Hay ciudades en todo el mundo que ya hicieron el trabajo para convertir la bicicleta en una opción de transporte funcional, y ya es hora de que Los Ángeles haga lo mismo. Con el mejor clima de la ciudad, una base inicial de infraestructura ciclista segura ya establecida y una comunidad ciclista diversa y entusiasta, no hay mejor distrito para liderar el camino que el CD11.

  1. Establecer corredores centrales protegidos en todo el distrito

    Voy a acelerar conexiones este-oeste ya planeadas que ya están ayudando a crear una red ciclista más accesible en el Westside, incluyendo el Ohio Avenue Safety and Mobility Project, que entregará una ciclovía protegida continua de doble sentido a lo largo de 1.3 millas de Ohio Avenue entre Westwood y Santa Monica, y el proyecto Connect Del Rey, que está casi terminado. Pero incluso con esas mejoras, necesitamos priorizar rutas norte-sur para formar una verdadera red ciclista del Westside. Voy a buscar financiamiento para completar los proyectos Santa Monica to Ballona Creek y West LA to Del Rey, que hoy están pausados, para ofrecer rutas norte-sur continuas y seguras que conecten nuestra red regional con ciudades y distritos vecinos.

  2. Completar conexiones estratégicas con participación continua de ciclistas

    Muchas de las rutas más directas para bicicleta en el Westside hoy están interrumpidas o incompletas, obligando a las personas a salir a arterias peligrosas sin protección. Voy a crear en mi oficina un canal formal para convocar a ciclistas y mantener un inventario vivo de trayectos incompletos. Algunas brechas que podríamos explorar incluyen extender el paso peatonal y ciclista de Frederick Street hasta Dewey Street, completar la Ballona Creek Bike Path conectándola con Washington Boulevard y restaurar acceso completo al Marvin Braude Bike Trail en Marina del Rey, todo lo cual aportaría conectividad este-oeste muy importante. Son arreglos sencillos y de sentido común con enormes beneficios.

  3. Trabajar de cerca con municipios vecinos

    Quiero asegurar una experiencia ciclista continua en todo el Westside, no solo dentro de los límites del CD11. Santa Monica ya comenzó mejoras sobre Lincoln Boulevard, mientras Culver City está planeando infraestructura ciclista para todas las edades sobre Sepulveda Boulevard. Estos proyectos muestran tanto la oportunidad como el contraste vergonzoso que existe al cruzar líneas de jurisdicción. Voy a priorizar la coordinación con ciudades vecinas para alinear estándares, financiamiento y calendarios, de modo que residentes tengan una experiencia continua y segura al entrar y salir del distrito.

  4. Aumentar la protección para ciclistas

    Con demasiada frecuencia, las personas ciclistas se ven obligadas a usar calles rápidas y peligrosas con carriles incompletos o sin infraestructura protegida. Voy a priorizar ciclovías totalmente protegidas con barreras físicas como guarniciones de concreto, bolardos, carriles elevados, franjas ajardinadas o carriles protegidos por estacionamiento, para que la gente pueda moverse con confianza, especialmente en Pershing Drive y otras calles cercanas como Vista del Mar, Culver y Jefferson, que son particularmente vulnerables.

  5. Aumentar la señalización de orientación en el distrito

    Voy a implementar señalización completa en todo el Westside, incluyendo marcadores direccionales e indicadores de distancia hacia destinos clave del distrito, para fomentar un mayor uso de la bicicleta.

IMPULSAR UNA MOVILIDAD QUE PONGA PRIMERO AL TRANSPORTE PÚBLICO

Durante décadas, Los Ángeles ha estado profundamente ligado al carro y a la cultura del automóvil. El carro hizo posible muchísimo aquí, y buena parte de nuestra cultura se desarrolló alrededor de él. Pero esa no siempre fue toda la historia. A inicios del siglo XX, Los Ángeles era un líder nacional en transporte masivo, con un amplio sistema de tranvías eléctricos que conectaba comunidades de toda la cuenca mucho antes de que las autopistas dominaran el paisaje. Conforme los automóviles se volvieron más asequibles y la construcción de autopistas se aceleró, esas redes ferroviarias fueron desmanteladas y el carro ocupó su lugar. Pero esa etapa anterior nos recuerda que Los Ángeles una vez apostó por otra forma de movilidad, y que tenemos la capacidad de redescubrir y construir sobre ese legado. Pero no podemos esperar que la gente elija el transporte público si hacerlo implica sacrificio o rehacer toda su vida. La ciudad debe estar dispuesta a hacer la inversión inicial necesaria para atraer a más personas usuarias. Después de todo, si se construye bien, la gente lo usa. El CD11, y Los Ángeles entera, merecen transporte público de clase mundial, con autobuses y trenes rápidos, confiables y convenientes, lo bastante buenos como para que la gente los elija por encima de manejar. Hoy, tres de cada diez autobuses llegan con más de cinco minutos de retraso, y manejar muchas veces es varias veces más rápido que usar el transporte público, principalmente por largas esperas y transbordos. Eso lo podemos cambiar. El transporte de calidad no solo beneficia a quienes lo usan, también beneficia al planeta, porque el transporte es la mayor fuente de emisiones de gases de efecto invernadero en Los Ángeles, y reducir viajes en carro mejora la calidad del aire y combate el cambio climático.

  1. Crear corredores de autobús más rápidos y confiables

    Enfocándome en corredores clave de alta demanda como Wilshire, Venice, Sepulveda y Lincoln, voy a implementar carriles exclusivos para autobuses las 24 horas del día, los 7 días de la semana, para que no se queden atrapados en el tráfico. También voy a impulsar semáforos exclusivos y prioridad semafórica para autobuses, usando tecnología que reduzca retrasos en intersecciones y mejore tiempos de viaje. Y para proteger estos carriles, se sancionará a los carros que los invadan, asegurando que las reglas se hagan cumplir de manera consistente.

  2. Paradas de autobús seguras, cómodas y accesibles

    Voy a mejorar las paradas de autobús en todo el distrito con refugios, asientos, iluminación e información en tiempo real sobre la llegada de unidades, creando una experiencia más predecible y más agradable para la gente usuaria.

  3. Acceso al transporte sin necesidad de TAP

    Voy a apoyar sistemas que permitan pagar directamente con tarjeta de crédito o débito, eliminando la necesidad de una tarjeta TAP y reduciendo fricción para personas listas para usar el sistema. Al simplificar el pago, podemos eliminar una barrera importante para el uso espontáneo del transporte público.

  4. Ampliar el programa de Metro Ambassadors

    Voy a hacer crecer el programa de Metro Ambassadors en el distrito. Al aumentar la presencia de personal en autobuses, trenes y estaciones, podemos brindar ayuda a personas usuarias, desalentar conductas inseguras y mejorar la experiencia general del transporte público.

  5. Ampliar el acceso a transporte asequible

    Las personas usuarias nos dicen constantemente que sus principales preocupaciones son contar con un servicio seguro, limpio y confiable. Nuestro enfoque será ofrecer una experiencia de alta calidad y al mismo tiempo eliminar tantas barreras de uso como sea posible, incluyendo el costo. Programas como LIFE de Metro ya ofrecen viajes gratuitos, y tenemos más residentes inscritos que en otras grandes ciudades, incluyendo Nueva York. Al ampliar todavía más LIFE y sumar más escuelas al programa Student GoPass, podremos ayudar a más residentes a aprovechar opciones gratuitas o de bajo costo. Al final, necesitamos asegurar que más angelinas y angelinos estén emocionados de usar el transporte público, sin dejar de mantener los recursos necesarios para que siga siendo seguro, limpio y confiable para todas y todos.

  6. Autobús de tránsito rápido en autopistas

    Aunque mi prioridad inmediata será crear carriles protegidos para autobús acompañados de aplicación estricta de reglas, también voy a explorar la posibilidad de llevar Bus Rapid Transit al Westside, tomando como referencia modelos exitosos como la Metro Silver Line. Esto le daría a la gente una alternativa rápida y confiable para entrar y salir del distrito por autopista, como parte de una visión más amplia de movilidad regional.

  7. Reducir la congestión en autopistas

    También respaldo proyectos de carriles exprés que usan peajes para mantener el tráfico en movimiento, como el objetivo de mantener un promedio de 45 millas por hora en los I-110 Express Lanes, y asegurar que el dinero generado se reinvierta en transporte público y proyectos locales de movilidad, regresándolo a las comunidades que cargan con el mayor impacto del tráfico, con exenciones para conductores que no pueden pagar los peajes.

  8. Arreglar la conexión de primera y última milla

    Voy a adoptar un enfoque integral para el acceso de primera y última milla, asegurando ciclovías seguras y protegidas hacia los principales nodos de transporte, particularmente a lo largo de la E Line. Hoy, la Expo Bike Path técnicamente conecta con estaciones como Expo/Sepulveda y Expo/Bundy, pero en la práctica las personas usuarias enfrentan cruces anchos, lentos y complicados. En Expo/Sepulveda, en particular, avanzar hacia el oeste para continuar sobre la ruta requiere cruzar varias intersecciones seguidas, rompiendo la continuidad del trayecto. Al estrechar las intersecciones en estas estaciones y crear cruces más directos y fáciles de seguir, podemos convertir una conexión fragmentada en un enlace fluido de primera y última milla.

  9. Ampliar el sistema de transporte LA Now

    Voy a ampliar el sistema LA Now mejorando tiempos de respuesta y asegurando que el programa rinda cuentas a la gente que lo utiliza. Eso significa trabajar con operadores para agilizar rutas, aumentar la disponibilidad de unidades y crear un sistema transparente de retroalimentación para que las personas usuarias puedan reportar problemas y ver mejoras reales. Una vez que el sistema esté funcionando eficientemente en sus zonas actuales, voy a expandirlo a otras partes del distrito, como Westchester y Playa del Rey, asegurando que todas y todos tengan acceso a opciones confiables de transporte de primera y última milla.

  10. Hacer más cómodas las estaciones de tren ligero

    Muchas personas del Westside dependen de la E Line, pero llegar a estas estaciones y usarlas debería ser más fácil y más cómodo. Voy a mejorar estaciones como Expo/Bundy y Expo/Sepulveda con mejor iluminación, asientos, sombra y pantallas con información de llegada en tiempo real, y asegurar que estén limpias y bien mantenidas. Donde sea posible, también voy a apoyar prioridad semafórica para que los trenes sigan avanzando de forma eficiente.

  11. Repensar la política de estacionamiento para beneficiar a la comunidad

    A la gente en Los Ángeles le desespera tanto el estacionamiento que hasta hace brackets estilo March Madness para debatir los peores lugares para estacionarse. Y no solo afecta por el estrés: un estudio encontró que las y los angelinos pierden $2,308 en costos indirectos como buscar estacionamiento, a pesar de que cerca del 14% de la superficie incorporada de Los Ángeles es estacionamiento. ¿Cómo es posible? Hoy la ciudad cobra demasiado poco por estacionarse, lo que incentiva que la gente maneje incluso para trayectos cortos, generando más tráfico, calles saturadas y más emisiones mientras se da vueltas buscando lugar. Voy a hacer que el estacionamiento sea más justo ajustando tarifas según la demanda, similar a modelos adoptados en San Francisco, para que normalmente haya uno o dos espacios disponibles por cuadra. También voy a establecer distritos de beneficio de estacionamiento en el Westside para asegurar que el dinero de los parquímetros se quede en el vecindario y financie mejoras útiles para la comunidad, siguiendo ejemplos exitosos en Pasadena y Boulder. Finalmente, voy a ver lotes de estacionamiento subutilizados y espacios sobrantes como oportunidades para construir lo que nuestras comunidades realmente necesitan, como vivienda, áreas verdes y negocios locales.

  12. Poner reglas claras al crecimiento de vehículos autónomos

    Los vehículos autónomos ya forman parte del sistema de transporte de Los Ángeles, y ofrecen algunos beneficios reales, incluyendo reducir errores humanos y ampliar opciones de movilidad para personas que no pueden manejar. Pero debemos ser muy cuidadosos con su crecimiento. Ya vemos problemas reales, incluyendo vehículos autónomos bloqueando a primeros respondientes, quedándose detenidos en intersecciones y fallando en responder de forma segura en situaciones impredecibles. Necesitamos control local sobre su despliegue, y podemos seguir el ejemplo de ciudades como Santa Monica que han tomado acciones legales para exigir regulación local fuerte. Sin estas reglas, invertir infraestructura para apoyar y expandir vehículos autónomos, como lotes de carga de Waymo, desvía espacio público escaso y distrae de prioridades más urgentes como reducir lo más posible la dependencia del carro.

HACER QUE LAX RINDA CUENTAS

Nuestro distrito alberga el Aeropuerto Internacional de Los Ángeles, el aeropuerto internacional más grande del condado y un centro global vital, y voy a luchar para asegurar que LAX sea un buen vecino para Westchester, Playa del Rey y las comunidades cercanas. Eso significa integrar plenamente el aeropuerto en la planeación y red de transporte de Los Ángeles, en lugar de permitir que domine o interrumpa la movilidad local. Ninguna conversación sobre movilidad en el CD11 está completa sin atender las preocupaciones de residentes en torno a LAX. Voy a trabajar con LAWA para invertir en transporte, asegurando que el aeropuerto no sea una carga local, sino parte integral de un plan regional que apoye una movilidad segura, eficiente y equitativa para todas y todos.

  1. Priorizar transporte público sobre ampliación de carriles en LAX

    La única manera de reducir la congestión es ofrecer alternativas confiables, seguras y eficientes a manejar. La investigación sobre ampliación de autopistas muestra que expandir carriles termina empeorando la congestión y puede afectar negativamente a residentes y al medio ambiente. Yo creo que la mejor manera de hacer que LAX sea más accesible es invertir en redes de transporte público hacia y desde el aeropuerto, incluyendo integrar plenamente el People Mover con la red de Metro Rail y aumentar el servicio frecuente durante todo el día hacia LAX.

  2. Exigir rendición de cuentas por el People Mover

    El LAX People Mover y el centro de transporte realmente tienen que abrir y funcionar como se prometió. Después de años de retrasos y sobrecostos, ya es hora de una rendición de cuentas real. Voy a presentarme y exigir que Los Angeles World Airports rinda cuentas, detener el gasto excesivo, sacar estos proyectos adelante y asegurar que el centro de transporte funcione completamente. Mientras nos preparamos para grandes eventos globales, no podemos permitir inversiones en transporte que no cumplen. Voy a presionar a LAWA y a las agencias aliadas para que avancen más rápido, resuelvan los problemas que tienen frenado este proyecto y sean transparentes con el público sobre la situación real.